Hace dos años, en una oposición de la Guardia Civil a Psicología Militar, el caso de dos mujeres destapó un resquicio en la normativa que marca estos exámenes.

Estela Martín y otra compañera fueron rechazadas por el tribunal que les tocó porque tenían un tatuaje en el empeine del pie que era visible sólo cuando fueran a utilizar la falda como uniforme, no así cuando llevaran el pantalón.

Las dos aspirantes fueron expulsadas de la oposición y recurrieron al Ministerio de Defensa que les dio la razón puesto que ese mismo tatuaje, en un hombre, no habría sido motivo de rechazo.

En el BOE del pasado 24 de agosto, concretamente en la Resolución 160/38245/2020, se convocaban pruebas selectivas para el ingreso en los centros docentes de formación de Cabos y Guardias del Cuerpo y el texto que hacía referencia a la prohibición de llevar tatuajes que fueran visibles ya estaba modificado.

En realidad se trata de un pequeño resquicio que queda ahora resuelto puesto que el llevar falda es algo optativo en el uniforme de la Guardia Civil porque lo que no tendría por que ser visible el tatuaje en esa zona del pie con un pantalón.

La intención de esta nueva redacción es que se elimine cualquier posibilidad de interpretación por parte de algunos tribunales y se garantice la igualdad de acceso entre hombres y mujeres en este punto.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

2 × uno =